¿Es lo mismo el turismo de negocios y el turismo de reuniones? De no ser así, ¿cuál es la diferencia? Estas son algunas preguntas a las que daremos respuesta en EU Mediterrani, donde podrás conocer un poco mejor este nicho del turismo tan importante en nuestra sociedad.

¿Qué es el turismo de negocios?

De los dos términos que planteamos en este post, el de ‘turismo de negocios’ es probablemente el más conocido. Y de hecho, se puede considerar equivalente a otro muy empleado: el turismo MICE, que son las siglas de Meetings, Incentives, Conventions and Exhibitions/Events (Reuniones, Incentivos, Convenciones y Exhibiciones o Eventos).

Por tanto, si nos centramos en el turismo de negocios, una definición podría ser la de actividad que “incluye a los viajeros que se desplazan a un destino por motivos profesionales”, según el manual Estructura del Mercado Turístico, de Rafael García Cebrián y Lourdes Olmos Juárez.

¿Qué es el turismo de reuniones?

Para entender qué es el turismo de reuniones, encontrábamos una pista en las siglas de turismo MICE. Es decir, se trata de una actividad dentro del turismo de negocios en la que los viajeros, normalmente altos directivos de una empresa, se desplazan a otros destinos distintos al suyo para entrar en contacto con otros directivos o profesionales estratégicos.

Diferencias entre el turismo de negocios y el turismo de reuniones

La gran diferencia entre el turismo de negocios y el turismo de reuniones es, por tanto, la especificidad. Mientras que el turismo de negocios es ‘el todo’, el turismo de reuniones es ‘una parte’, puesto que hay otras actividades profesionales que no son necesariamente reuniones.

Esta diferencia se hace sentir también a nivel organizativo: en el turismo de reuniones se deben resolver todos los aspectos relacionados con ese encuentro (o encuentros), mientras que en el turismo de negocios a menudo esas condiciones ya están resueltas por terceros organizadores, por ejemplo ferias o congresos, lo que obliga a adaptarse a esas circunstancias (destino, horarios, idiomas, etc.). Es decir, el enfoque del turismo de reuniones es más grupal, mientras que el de negocios puede ser tanto grupal como individual.

En cualquier caso, la diferencia entre turismo de negocios y turismo de reuniones es sutil, siendo más notorias sus semejanzas. Y de hecho, es habitual que ambos términos se usen indistintamente, tanto en España como en Latinoamérica.

Y lo más importante es que en ambos casos, los viajeros implicados en esta actividad se suelen considerar ‘turistas de calidad’, aunque de una manera diferente a lo que mostrábamos en el post sobre qué es el turismo slow: si bien suelen tener poco tiempo para profundizar en el destino de acogida, son capaces de generar riqueza en él porque suelen tener un poder adquisitivo superior a la media.

En cualquier caso, estos y otros aspectos los abordamos de manera más detallada en asignaturas de nuestros grados universitarios. Por supuesto, en el Grado de Turismo, pues resulta básico afianzar ambos conceptos desde el principio. Pero también nos ocupamos de ello en el Grado en Marketing y en el Doble Grado en Turismo y Marketing, por su amplia presencia en el ámbito empresarial en general.